EL DUENDE DEL TDAH

Duende procede etimológicamente de duen de [casa] ‘dueño de [la casa]’ y entre las definiciones del término que incluye figuran:

Espíritu fantástico, con figura de viejo o de niño en las narraciones tradicionales, que habita en algunas casas y causa en ellas trastorno y estruendo.

Encanto misterioso e inefable.

Define también la locución verbal desusada tener alguien duende: Traer en la imaginación algo que le inquieta.

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Nosotras estamos convencidas de que existe un duende del TDAH, un ser fantástico, misterioso e inefable que habita en el interior de nuestras “casas” (vidas, cerebros, vivencias); que anda jugueteando a su antojo provocando gran estruendo y trastorno, pero que al mismo tiempo provoca la inquietud creadora, da luz, destruye barreras y abre nuevos caminos. Es un duende-enano que se ríe burlonamente de nosotros, nos hace sufrir, nos crea dudas; pero a la vez nos acerca a la tierra y nos eleva hasta la más alta estrella para poder observar desde ella las inmundicias y la belleza, lo maléfico y lo angelical, la sincera desnudez y las vestiduras cobardes.

Para intentar comprender mejor al duende del TDAH, vamos a bucear un poco en las concepciones sobre la figura del “duende” que tienen algunos pensadores. García Peña (2006) refiere que:

“Los duendes son seres míticos relacionados con lo puro, lo natural, la tierra. Son seres interdimensionales y atemporales, invisibles, pero materializables en formas cambiantes, camaleónicas y que, según la tradición, se ubican en cruces telúricos de gran fuerza energética terrestre… el duende será la entrada a otra realidad”.

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José Martínez Hernández, doctor en Filosofía y codirector del Aula de Flamenco de la Universidad de Murcia en su comunicación “La teoría estética de Federico García Lorca” dice que “Juego y teoría del duende” es una prodigiosa indagación poética sobre la génesis de la emoción en el arte. Establece que García Lorca sitúa en el interior del artista el origen de esa emoción. Para ello compara dos viejas metáforas de la inspiración artística, la del ángel y la musa, con la nueva metáfora del duende. El ángel, dice Federico, deslumbra, vuela sobre la cabeza del hombre, derrama su gracia, y el hombre, sin ningún esfuerzo, realiza su obra. La musa dicta y, en algunas ocasiones, sopla. Ángel y musa vienen de fuera; el ángel da luces y la musa da formas. Pero el duende tiene su morada en las últimas habitaciones de la sangre y es allí donde hay que atreverse a despertarlo para pelear con él y quemarse con su fuego. El duende es un poder y no un obrar, un luchar y no un pensar, es estilo vivo, creación en acto, espíritu de la tierra. Para buscarlo no hay mapa ni ejercicio, pero para encontrarse con él es preciso rechazar al ángel y dar un puntapié a la musa.

En esa revelación se sugiere una filosofía trágica, se halla implícita una nueva concepción del ser humano en la que éste se muestra sobre todo como sujeto pasional, agónico y doliente. El duende no es ni ángel ni demonio, es, a un tiempo, diabólico y angélico y siempre terrenal. El duende no es enajenación o locura en un sentido trivial, no es un arrebato histérico o una demencia sin sentido; al contrario, _IGP2847 (2)es una sabia demencia, consiste en romper las formas sin perderlas interiormente, es una locura sensata, una embriaguez lúcida. Crear con duende no es estar fuera de sí, es estar ensimismado… concentrado en lo esencial, más consciente que nunca de sí y ajeno a cualquier apariencia engañosa… Crear con duende es, en fin, sentirse arrojado al mundo sin remisión, desgarrado entre el amor y la muerte, expuesto a la pasión, expósito, huérfano y desamparado. El ser humano no es mostrado como racional y lógico, sino como ser pasional y paradójico; es mirado con asombro y extrañeza, no definido o comprendido, porque se revela sorprendente, misterioso, contradictorio, atravesado por fuerzas que lo hacen incomprensible sobre todo para sí mismo.

Para entender al ser humano, parece decirnos la voz del duende, no nos sirve la técnica analítica de la división: o lo uno o lo otro. O instinto o razón, o determinismo o libertad, o inocencia o culpabilidad, o naturaleza o cultura. Por el contrario, para la estética del duende ser humano es ser, a la vez, lo uno y lo otro sin separación… Ser humano es ser en devenir, transitorio, mudable, en continua metamorfosis doliente y jubilosa. Es vivir en la paradoja, en el límite confuso de todos los contrarios, y habitar en él con autenticidad y dignidad. La teoría estética del duende de Federico García Lorca no se erige en juez de la condición humana, sino que la muestra atravesada e iluminada por la pasión, con su desvalimiento y fragilidad, con su radical incertidumbre, viviendo entre una lúcida ceguera y una ciega lucidez, mitad luz y mitad sombra, tan incapaz de gobernar su destino como de aceptarlo con resignación.

¿Qué es exactamente el duende del TDAH? Probablemente es algo que tiene que ver con todo lo expresado previamente… Esperamos que, entre todos, podamos seguir avanzando en la comprensión de “EL DUENDE DEL TDAH”.

De Prado Diez, filósofo y profesor en la Universidad de Santiago de Compostela sobre teoría y técnicas de creatividad, en su interpretación de la conferencia de Lorca “Juego y teoría del duende”, nos dice que el duende nace en las oscuridades de lo profundo y estremece y emociona siempre. Es como un demonio autoretrato1alegre juguetón que consciente o inconscientemente juega a transgredir las reglas de la lógica, de las normas de conducta, del arte, del estilo, de la técnica, de la tradición, de lo que se ha hecho siempre. El duende es traductor traidor y divergente. Es la confrontación entre la lógica cartesiana racionalista y la experiencia natural de vida sin prejuicios y normas.

BIBLIOGRAFÍA

De Prado Diez, David. Teoría y juego del duende de García Lorca:  Una visión profunda de la creatividad. Creatividad y Sociedad nº 14

García Lorca, F.: “Juego y teoría del duende”.

García Peña, Lilia Leticia. El mito de la caída en El duende,  de Juan de la Cabada; y El duende de Elena Garro Cuicuilco, vol. 13, núm. 37

Martínez Hernández, José. La Teoría Estética de Federico García Lorca.  . V Congreso Mediterráneo de Estética, celebrado en Cartagena del 4 al 8 de julio de 2011